lunes, 13 de octubre de 2014

Explotar

Estoy en una crisis horrible. Quiero explotar, lo necesito. Quiero decir muchas cosas, quiero llorar a mares, quiero gritar hasta desgarrarme las cuerdas vocales. Y ni siquiera sé si eso me ayudará a sentirme mejor.
Tengo mucho que decir, pero si lo digo abriré una nueva y complicada herida, y si no digo nada la herida actual que tengo seguirá creciendo más y más.
No sé qué hacer para sentirme mejor. Eso de "liberar" las emociones no viene al caso. Es como si cada movimiento que hiciera, desatara una explosión, es decir, debo quedarme quieta pero con una terrible necesidad de moverme.
¿Qué puedo hacer?
Nada.
Y eso me desespera aún más.
Debo callar para pasar la página, pero siento que ahora mismo voy a reventar en  dolor.
La última vez que quise pasar la página guardándome todo lo que sentía me hizo creer en una falsa ilusión de bienestar, porque hasta el día de hoy aún no supero lo que pasé esa vez.
Y siento que si me cambio de ambiente, de vida, el corazón seguirá aquí, amarradísimo, esperando con ansias el paso rápido del tiempo para poder olvidar.
Pero... ¿Será que podré olvidar?
No lo sé.
Nada sé.
Si hay algo que me apuñala lenta y dolorosamente hasta matarme es la incertidumbre.
Ayuda... ¡Ayuda!

domingo, 21 de septiembre de 2014

Broken heart

Una ruptura amorosa no es algo fácil, y para alguien loca como yo, es algo sumamente terrible. Sobre todo cuando es una ruptura "inducida", o sea, que no quería que sucediera pero tuvo que pasar si o si. En mi caso (no se si a ti te pasa), el hecho de que mi vida haya estado en el mismo ritmo mucho tiempo y de pronto todo se va, es una sensación que me hace querer morir. Y eso se aplica para todos los ámbitos.
Se me hace horrible el pensar que hace un corto tiempo, estaba prometiendo amor eterno, me estaban prometiendo amor eterno, tenía toda la vida planeada, no me imaginaba la vida sin él, tenía unos brazos a los cuales llegar y unos labios a los cuales besar cuantas veces se me diera la gana, estaba haciendo planes para los próximos días, y ahora tuve que pasar de repente al proceso de borrar, bloquear y botar a la basura varias cosas que formaban parte de mi vida diaria. Las tuve que arrancar de raíz, como cuando te sacas una muela con raíz enorme y te duele mucho.
Encima, todos tenemos algo de masoquismo en el interior. Y he tenido que tomar algunas medidas para obligarme a desligarme de él, para dejar de revisar ciertas cosas para ver si ha dicho algo de todo esto. Para que, quizás, pueda consolarme sabiendo que o está pasándola tan mal como yo (que por cierto, en este caso no es verdad) o que todavía me ama, como dijo cuando se despidió de mí, o no sé... aún no entiendo por qué lo hago. Quizás es por tener una última y única vía de "comunicación" después de haber eliminado todo tipo de contacto.
Y una de las cosas más asquerosas que pasan después de la ruptura es que TODO te recuerda a esa persona que tuviste que sacar de tu vida. La comida, tu mascota, tu sillón en donde se sentaban a ver tele, tu ropa, la gente, las parejas que ves por ahí, las redes sociales, los lugares en donde solían pasear, y lo peor, los malditos recuerdos que se te vienen a la mente una y otra vez sin parar (sobre todo en la noche).
Te cuento que esto me está pasando ahora, y todo fue por una traición.
Traición, es la peor cosa que te pueden hacer. Este concepto es muy relativo, depende de cada persona y su forma de vivir la vida. Pero cuando te traicionan, a todos nos duele horriblemente fuerte.
Todos me dicen "Estarás bien, la vida sigue, Dios tiene algo perfecto para ti, él no te merece" y muchas otras frases que créanme, las tengo 200% claras y las creo firmemente. El punto es que tengo el corazón roto, me muero de dolor por dentro, y eso a veces lo puedo controlar y otras veces me supera. Y es algo por lo que debo pasar si o si, y eso es lo que tanto me hace llorar. La desesperación de no saber cuando va a terminar el sufrimiento, el dolor. La desesperación de no saber cuando voy a superarlo todo, de no saber cuando voy a poder mirar hacia atrás y decir "Que alivio que todo ya pasó". La desesperación de no saber cuando lograré estar perfectamente bien, feliz y tranquila por mí misma, estando soltera, sin tener que sentir un dolor en el pecho cuando pienso en él o escucho su nombre. Quiero dejar de odiarlo y amarlo a la vez. Simplemente, no quiero sentir nada por él. Quiero poder recordarlo con cariño y desearle de verdad la felicidad, no como ahora, no como cuando dices "te deseo lo mejor" cuando esperas que se pudra, que ojalá haya muerto en vez de que te haya traicionado.
Quizás, cuando supere todo esto me voy a arrepentir de decir esto, pero tengo rabia y dolor así que lo diré de todas formas: creo que he desperdiciado terriblemente los últimos 16 meses de mi vida. Ojalá, nada de esto hubiera pasado.

A quién le importa esto?
A nadie.
Pero escribirlo me alivia mucho.

domingo, 18 de mayo de 2014

SELF

"Self", en pedagogía, es lo que el docente conoce acerca de si mismo. Al menos eso es lo que entendí cuando estudié esa materia.
¿Realmente te conoces a ti mismo? Quiero decir, no como 'simpático' o 'gruñón', sino algo más allá. Si reconoces tus virtudes y tus lados más oscuros. 
Lo que quiero hacer ahora es explorarme. Nunca había escrito sobre mí misma muy profundamente. Pero creo que ha llegado la hora, pues últimamente he pasado por varios problemas que me hacen preguntarme quién soy.

Soy inteligente. Soy creativa, muy creativa. Tengo muy buenas ideas pero no todo el mundo las aprecia. Me gusta cantar y sé que lo hago bien. Me gusta mandar, pero no ser una tirana sino ser una líder. Y sé que lo soy. Y en parte es es por lo creativa que soy, pues tengo buenas ideas pero no sé como plasmarlas en algo concreto, así que necesito personas que hagan lo concreto por mí mientras yo pienso. Soy linda. No muy atractiva físicamente pero linda. Me gusta tener atención de parte de la gente que me rodea. Me gusta ser mimada, pero no me gusta la 'sobremimación'. No me gusta que ejerzan control sobre mí, es decir, que me manden. No me gusta que se metan en lo que hago. Si pido un consejo, que solo quede en eso. Me gusta que se preocupen por mí porque yo me preocupo mucho por el resto. Pido que sean sinceros conmigo pero cuando lo hacen me enojo porque no acepto las críticas. Doy muy buenos consejos pero nadie se toma el tiempo de saber que lo que digo es cierto y les pasará lo que creo. No soy muy valiente. Es decir, para algunas cosas sí, sobre todo cuando se trata de proteger a alguien más, pero con respecto a tomar decisiones, soy una cobarde. Soy insegura, temo muchísimo acerca de lo que los demás piensen de mí. No me gustan los cambios, me gusta que todo siempre sea igual. Soy agradecida y amable. Pero cuando algo me parece extremadamente incorrecto, simplemente lo digo y no me importa lo que pase. Me gusta la justicia y lucho por ella. Odio la inconsecuencia. Me encanta mi país pero no las personas que están en él. Espera, tengo que recalcar algo que me ha dado vueltas mucho rato. Soy muy cobarde. No soy capaz de tomar decisiones. No sé por qué será, pero es cierto. Es como si estuviera incapacitada  de hacerlo. En fin. Quiero que la gente que amo haga sacrificios por mí así como yo lo hago por ellos, pero no para complacerme, sino porque simplemente me aman. Eso, no me gusta que hagan cosas que odien solo para complacerme. Detesto eso. Si van a hacer algo por mí, que lo hagan porque ellos también quieren. Me da miedo herir los sentimientos de otro. Quiero crecer y ser independiente, pero muchísimas veces me pasa que quiero estar inconsciente de la realidad, que gente adulta haga las cosas que yo debería. Vivo preocupada y con miedo, cuando quiero ser segura de mí misma y feliz. Soy muy dependiente emocionalmente de la gente que amo, y necesito salir de eso. Quiero ser segura, independiente, sentirme bien conmigo misma, sola. Que mi día no dependa de alguien más, de lo que otros decidan hacer. Cuando estoy en un lugar donde corre viento, y respiro profundamente de ese aire limpio, me siento libre, tranquila. Quiero sentirme así siempre, sin preocupaciones que me persigan todo el tiempo. Odio que sean pasivos conmigo, en el sentido de que siempre estoy creando cosas nuevas para hacer con la gente que amo, pero odio que ellos se queden como si yo siempre lo fuera a hacer gratis. Quiero un 'dar y recibir' constante. Quiero despertarme cada día y saber que será un buen día. Que no importe nada más que las cosas buenas que me pasan, como despertar en una casa hermosa, con mi familia sana, con comida en la cocina. Quiero ser simple. Que la sencillez y hermosura de la vida me inunden. 

Las cosas buenas que escribí sobre mí nunca jamás las había aceptado. Las pensaba, pero no las aceptaba. Quizás tú, que estás leyendo esto, crees que soy muy engreída. Pues no, acabo de hacer lo que tú deberías. Aceptar las cosas buenas que tienes y sentirte orgulloso de eso.Eso no es ser engreído. Eso es ser totalmente tú. 
¿Qué cosas buenas tienes? ¿Y qué cosas malas? Piénsalas, acéptalas, y camina hacia adelante. 

sábado, 17 de mayo de 2014

El rey miedo

A veces tengo unas ganas desesperadas de escribir. Plasmar sobre papel lo que me está pasando. Lo que estoy pensando. Lo que quiero que pase en mi vida. Pero cuando decido hacerlo... algo se bloquea en mí. ¿No te pasa? A mí, muy a menudo. Y no solo con respecto a escribir, sino con todos los aspectos de mi vida. Siento muchas cosas a la vez. Miedo, angustia, inseguridad, paz, felicidad, tristeza, ganas de llorar, ganas de reír, ganas de amar, ganas de odiar, ganas de sentirme amada, ganas de estar sola. Y las guardo dentro de mí, esperando poder ir algún día y ¡Bam! gritarlas. Dejarlas salir. Pero al igual que escribir... algo me impide hacerlo. Me retracto de una manera muy brusca. Me invade un miedo... miedo a lo que los demás puedan decir o pensar, miedo a herir los sentimientos de alguien que amo, miedo a herir mis propios sentimientos, miedo a que lo que intente expresar no sea realmente lo que quiero decir, miedo a tomar decisiones, miedo a cometer un gran error. Es duro, ¿sabes? es difícil vivir con todos estos sentimientos atrapados. Me ahogan. Hoy discutí con alguien que amo y por alguna razón dije lo que realmente sentía, cosa que jamás hago. Porque todo lo adorno, hasta miento, porque temo que la otra persona se sienta mal, y olvido que lo que estoy guardando me mata por dentro. Y se sintió realmente bien. De hecho, no me arrepiento de haberlo hecho. Pedí disculpas, porque de todos modos creí que no era lo correcto. Pero dentro de mí, se sintió como un alivio. Me sentí tranquila. 
¿Por qué nos guardamos todo?
¿Por qué tenemos tanto miedo de expresar lo que verdaderamente sentimos?

¿Por qué vivimos con miedo?
Porque aceptémoslo, somos un cubo. Tenemos muchas caras, lo que ahora vengo a entender que no siempre es malo. Todos somos un cubo. Hasta las personas más sinceras son un cubo. Todos tenemos algo que ocultar por verguenza, y algo que mostrar con orgullo. Nadie conoce todas las caras de nadie. Ni siquiera nosotros mismos. Y creo que es parte de ser humano, de tener un cerebro y un corazón trabajando al mismo tiempo

Y ¿cuál es la mejor manera de ayudarte? ¿Haz sentido alguna vez lo mismo que yo? Bueno, pues, no sé cual es la forma de solucionar esto. Por eso estoy escribiendo. Si te das cuenta, es muy probable que lo que haya escrito hoy aquí haya sido muy disperso. Pero hoy acepté que mi vida está siendo fuertemente atacada por el miedo. Y tengo que encontrar la manera de hacerme valiente.