viernes, 4 de septiembre de 2015

Carta para Dios


Dios:

Eres el único que puede entenderme. Eres el único que me escucha. Sabes cómo me siento, y no me juzgas. ¿Por qué las personas de este mundo no pueden ser un poco más como tú? Estoy hundida en medio de críticas, obligaciones, dolor, problemas, cansancio, y estoy más débil que nunca. Quiero irme lejos, quiero estar completamente sola. Tú no quieres que yo sufra, ¿verdad? no me creaste para esto. Pero ¿por qué a mí me tiene que pasar? ¿Por qué estoy donde estoy? No quiero estar aquí, Señor, no quiero seguir. Estoy completamente cansada de la gente que me rodea. Solo siento presión, mucha presión. Me siento como una delgada capa de hielo sobre el mar que se quiebra ante la más mínima fuerza. Y cuando logro formarme de nuevo, me quiebran otra vez. A veces ni siquiera termino de rearmarme y ya me están quebrando de nuevo. Estoy desesperada, Dios, estoy en una situación terrible. Lo veo todo negro, no encuentro salida. Tantas canciones, tantas frases que hablan sobre la fuerza que Tú das, sobre el consuelo que Tú das... no cuestiono la veracidad de eso, no cuestiono tu poder. Es solo que... ¿qué sucede en mi caso, Señor? ¿Por qué no puedo parar de sufrir? ¿Por qué cuando estoy sola rompo en llanto desesperado con la esperanza de encontrar un poco de consuelo en el aire? Y una de las peores cosas de esto es que la gente se cansa de mí, se aburre porque ellos tienen sus propios problemas. ¿Por qué cargar con mi enfermedad mental? Yo debería sanarme ya. Ellos no pueden encargarse de alguien a quien le gusta estar mal. ¿Por qué, Señor?
Yo solo trato de ser como tú. Acompañar a todo aquel que lo necesite. Ayudar al necesitado aún cuando yo me quede sin comodidades. Dar todo lo que tengo por aquel que no tiene nada. Y no me importa sufrir por eso, porque sé que es lo que tú harías y me hace sentir orgullosa. Pero nadie lo puede entender. Me culpan de hacer sufrir a los demás con mi sufrimiento. Me culpan de ingenua. Me culpan de no ser lo que debo ser. Vivo llena de expectativas del resto, todo el mundo maneja mi vida y se ponen agresivos cuando trato de manejarla yo. Simplemente trato de hacer siempre lo correcto pero como no es lo que los demás esperan de mí, soy lo peor...