Una ruptura amorosa no es algo fácil, y para alguien loca como yo, es algo sumamente terrible. Sobre todo cuando es una ruptura "inducida", o sea, que no quería que sucediera pero tuvo que pasar si o si. En mi caso (no se si a ti te pasa), el hecho de que mi vida haya estado en el mismo ritmo mucho tiempo y de pronto todo se va, es una sensación que me hace querer morir. Y eso se aplica para todos los ámbitos.
Se me hace horrible el pensar que hace un corto tiempo, estaba prometiendo amor eterno, me estaban prometiendo amor eterno, tenía toda la vida planeada, no me imaginaba la vida sin él, tenía unos brazos a los cuales llegar y unos labios a los cuales besar cuantas veces se me diera la gana, estaba haciendo planes para los próximos días, y ahora tuve que pasar de repente al proceso de borrar, bloquear y botar a la basura varias cosas que formaban parte de mi vida diaria. Las tuve que arrancar de raíz, como cuando te sacas una muela con raíz enorme y te duele mucho.
Encima, todos tenemos algo de masoquismo en el interior. Y he tenido que tomar algunas medidas para obligarme a desligarme de él, para dejar de revisar ciertas cosas para ver si ha dicho algo de todo esto. Para que, quizás, pueda consolarme sabiendo que o está pasándola tan mal como yo (que por cierto, en este caso no es verdad) o que todavía me ama, como dijo cuando se despidió de mí, o no sé... aún no entiendo por qué lo hago. Quizás es por tener una última y única vía de "comunicación" después de haber eliminado todo tipo de contacto.
Y una de las cosas más asquerosas que pasan después de la ruptura es que TODO te recuerda a esa persona que tuviste que sacar de tu vida. La comida, tu mascota, tu sillón en donde se sentaban a ver tele, tu ropa, la gente, las parejas que ves por ahí, las redes sociales, los lugares en donde solían pasear, y lo peor, los malditos recuerdos que se te vienen a la mente una y otra vez sin parar (sobre todo en la noche).
Te cuento que esto me está pasando ahora, y todo fue por una traición.
Traición, es la peor cosa que te pueden hacer. Este concepto es muy relativo, depende de cada persona y su forma de vivir la vida. Pero cuando te traicionan, a todos nos duele horriblemente fuerte.
Todos me dicen "Estarás bien, la vida sigue, Dios tiene algo perfecto para ti, él no te merece" y muchas otras frases que créanme, las tengo 200% claras y las creo firmemente. El punto es que tengo el corazón roto, me muero de dolor por dentro, y eso a veces lo puedo controlar y otras veces me supera. Y es algo por lo que debo pasar si o si, y eso es lo que tanto me hace llorar. La desesperación de no saber cuando va a terminar el sufrimiento, el dolor. La desesperación de no saber cuando voy a superarlo todo, de no saber cuando voy a poder mirar hacia atrás y decir "Que alivio que todo ya pasó". La desesperación de no saber cuando lograré estar perfectamente bien, feliz y tranquila por mí misma, estando soltera, sin tener que sentir un dolor en el pecho cuando pienso en él o escucho su nombre. Quiero dejar de odiarlo y amarlo a la vez. Simplemente, no quiero sentir nada por él. Quiero poder recordarlo con cariño y desearle de verdad la felicidad, no como ahora, no como cuando dices "te deseo lo mejor" cuando esperas que se pudra, que ojalá haya muerto en vez de que te haya traicionado.
Quizás, cuando supere todo esto me voy a arrepentir de decir esto, pero tengo rabia y dolor así que lo diré de todas formas: creo que he desperdiciado terriblemente los últimos 16 meses de mi vida. Ojalá, nada de esto hubiera pasado.
A quién le importa esto?
A nadie.
Pero escribirlo me alivia mucho.