Hace un tiempo se publicó un video en donde se mostraba a unas mujeres decidiendo si son lindas o normales. Y me puse a pensar en qué decisión tomaría yo...
La mujer en general tiene muchísimos momentos emocionales diferentes en un solo día. De pronto, se siente hermosa, y luego se odia a sí misma. Se arregla para caminar con paso sensual y al darse cuenta de que el maquillaje se corrió, solo busca esconderse del universo.
Está enojada, pero una simple caricia le devuelve la sonrisa. Está feliz pero un miserable pensamiento le derrumba el mundo.
Somos así.
Somos horriblemente impredecibles, pero eso a la vez nos hace muy interesantes.
Y pienso en mí, en lo que soy, en cómo soy, en cómo me veo.
Tengo mis días. Un día me siento espectacular, envidiable y sensual. Al día siguiente me siento totalmente una indigente. Y a la semana siguiente, me siento sencillamente linda. Y he descubierto que la mayoría de las mujeres se sienten igual, lo que confundimos con una "inestabilidad emocional" o "baja autoestima". No, no es eso. Es que somos tan complejas, tan bien hechas que no es fácil entendernos, no somos objeto de descubrimiento simple. Los misterios de la vida que no se pueden descubrir son los más buscados, los más observados y los más extraordinarios. Nuestro cuerpo, nuestra mente y corazón son tan bien creados, tan sobrenaturales que sería ilógico que su funcionamiento fuera predecible, estructurado. Simplemente, somos. A muchos no les gusta, pero hay que tener muy buen ojo para apreciar la verdadera obra de arte que hay en cada una de nosotras.
Y pensando en esto, siento que soy linda. Sí, tengo ojeras, enormes, pero son por soñar despierta las cosas que haría por un mundo mejor. Sí, tengo algunos rollitos, pero me demuestran que soy real, que soy el modelo de una verdadera mujer chilena, y la verdad es que no me acomplejan para nada. Sí, tengo espinillas, pero son fruto de momentos dulces que compartí con gente que quiero. Sí, no tengo poto, pero me gusta como es y no tengo por qué darle en el gusto a los cánones de belleza inventados por un montón de gente sexista y, por qué no decirlo, caliente (¿Quién puso por ley que un par de pechugas exuberantes y un poto enorme son los parámetros altos de belleza?). Sí, tengo una cicatriz en la mejilla, pero les juro que me encanta y jamás me la borraría. Sí, tengo muchas estrías, pero significan mucho para mí pues son la prueba de que adelgacé lo necesario para estar sana. No me gusta mi nariz, pero no tengo problemas con ello pues es casi la misma que tiene mi papá, al cual adoro.
Me siento linda, me siento hermosa. Qué puedo decir. Y no es porque mi perfil calza con las modelos de alta costura que vemos a cada instante en TV o internet. Es porque en un momento me acepté tal cual soy, quise quererme. Le vi un punto positivo a todo aquello que puede sonar negativo para otros. No es fácil aceptarse, pues vivimos comparándonos con las demás. Pero al final de todo, por más cosas que te hagas para parecerte a alguien que admiras, JAMÁS serás igual a esa persona, jamás. Porque tú tienes algo, no sé que es pues no te conozco, pero sé muy bien que tienes algo que todas las demás mujeres en esta tierra no tenemos y que envidiaríamos de ti. No lo pierdas por querer alcanzar algo que jamás obtendrás. Sácale partido a tu belleza. Sácale partido a tus rollitos, a tus espinillas, a tus cicatrices, a las cosas que no te gustan de ti. Porque lo primero que debes hacer para enfrentar al mundo con una postura valiente y sensual es aprender a amarte a ti misma tal como eres, y luego de eso serás IMPARABLE.
Prueba, haz una lista de todas esas cosas que no te gustan de ti y las que si. Encuentra lo positivo de tu vida, que créeme que Si lo hay. Aprende a quererte, a estar bien contigo misma, a que te baste y sobre con tu "yo". No habrá nadie que pueda contra ti. Rompe las barreras, amiga. Te lo dice una mujer que ha batallado toda su vida consigo misma, pero venció :)
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